Opinión - Opinión

Comenzó la 6ª Copa Nacional de Selecciones para nuestro seleccionado. Pero lo estrictamente deportivo no fue lo único resaltable en la tarde-noche del miércoles. Varios son los puntos a destacar sobre la organización del espectáculo montado para la ocasión.
Ya desde tempranas horas de la tarde se pudo apreciar un movimiento incesante de varias personas para dejar todo preparado de cara a la llegada del público.
La cancha presentó otro aspecto, si bien no el óptimo, gracias al intenso trabajo realizado en los últimos meses.
En los alrededores del terreno de juego la cartelería correspondiente a la publicidad estática era llamativa de por sí, en virtud de tratarse de una buena cantidad de los mismos, y además por el concepto moderno con que fueron concebidos lo que sin dudas los hace más agradables visualmente.
En la red lumínica se observó el trabajo contra reloj de los técnicos hasta pocos minutos antes del inicio del partido de juveniles. Se colocaron varios focos nuevos por columna y luego se pudo apreciar una mejora notoria en la calidad de la iluminación.
De destacar también el gesto que tuvieron nuestros colegas de CW 54 Emisoras del Este en realizar un homenaje más que merecido a Omar Renée Guillén, durante el entretiempo de juveniles.
Entre partido y partido se montó un verdadero show de luces y sonido, nunca visto en un espectáculo deportivo de nuestra ciudad, con una numerosa cantidad de fuegos artificiales que fue muy bien recibido por la concurrencia.
Bueno también fue el juego que permitió a algunos asistentes que salieron sorteados patear hacia el arco desde la mitad de la cancha con la posibilidad de ganar premios. También el sorteo de camisetas del "Lava" y el regalo de pelotas a varios niños que vivían de una menera particular y con ojos de admiración la fiesta.
También se destacó la atención a la prensa: a traves de Cobatir Group entregando una carpeta de presentación a cada medio. Y por parte de la Oficina de Prensa de la IML con una pequeña pero bienvenida atención gastronómica a los periodistas.
Bueno fue también ver a ambos seleccionados, juveniles y mayores muy bien vestidos gracias a hermosos juegos de camisetas.
En el debe tal vez debemos subrayar al viejo y ya perimido tablero marcador, que sigue igual que siempre, y sin siquiera un cartel con el nombre del equipo que enfrenta a nuestra selección; con el "visitante" parece que lo arreglamos año tras año y no es una buena imagen por cierto.
Otro aspecto a criticar es que las tribunas siguen grises y opacas como siempre y que no ha habido ningún cambio renovador en la infraestructura que presenta el máximo escenario deportivo de la ciudad.
De todas maneras fueron más las buenas que las malas y eso es sumamente positivo.
Pero de nada hubiese servido todo el esfuerzo de los organizadores del espectáculo si el público no hubiera acompañado y los jugadores no hubieran ganado. Dos victorias trascendentes y más de 3.500 personas dieron un marco extraordinario a la jornada, y eso fue la frutilla de la torta.

                                                                                                Sebastián Pastorino