Opinión - Opinión

Lavalleja se coronó campeón del Este una vez más, enriqueciendo su patrimonio deportivo con los trofeos obtenidos el 27 de febrero pasado en Pando, y alimentando esa estirpe ganadora que nos ha acompañado a lo largo de la historia.
Es indudable que junto a la sangre de nuestros futbolistas también corre un linaje de campeones, que comenzó allá por 1946 cuando aquellos gallardos deportistas ganaran el primer campeonato serrano, que marcó el inicio de lo que luego fueron 14 títulos del Este en total, y una consagración del Interior.
Fue así que Lavalleja a lo largo de los años se adjudicó los cetros correspondientes a las ediciones 1946, 1947, 1952, 1959, 1960, 1967, 1968, 1975, 1976, 1991 (Campeón del Este y del Interior), 1998, 1999, 2004 y 2008 (que es la más reciente, si bien ganada en 2009, correspondiente a la edición del año anterior).
Un dato importante y que ha quedado un tanto inadvertido es que Lavalleja obtuvo 4 de los últimos 10 campeonatos jugados (es decir más de 1/3 y casi la mitad), seguido por Cerro Largo con 3, Maldonado con 2 y Rocha con 1; lo que no deja de ser reconfortante y enriquecedor para nuestro balompié.
No obstante vale hacer una precisión, y es que de los 4 departamentos nombrados los otros 3 (excluyendo a Lavalleja) cuentan con equipos en el fútbol profesional, lo que por un lado ha disminuido la capacidad de sus seleccionados afiliados a la OFI por captar a los jugadores de más categoría; y por otro lado demuestra el intento de superación de quienes se han animado a buscar nuevos horizontes, en detrimento de nuestro fútbol que ha quedado encerrado en los cerros, sin mayor objetivo que jugar en el amateurismo (que por cierto no es tal porque acá todos cobran).
Bien vale en estos momentos de euforia bajar un poco la pelota y pensar si todo está de maravillas. A los ojos encandilados por el triunfo reciente puede que les parezca que mejor no podriamos estar; sin embargo creemos que no debemos quedarnos solo con el brillo tan reciente como efímero, ya que la realidad local marca otra cosa; y disculpen si este no es el momento de plantearlo, pero es que sino nos olvidamos en medio de tanta algarabía y seguimos el resto del año con la competencia interna igual que siempre.
¿A qué voy con este reclamo? a que en Minas la mayoría de las instituciones no tienen ambiciones, por lo general no entrenan y el que lo hace más veces no pasa de dos días a la semana, lo que no está para nada bien.
Otro aspecto por el cual hay que llamar la atención es que el fútbol minuano no tiene aún un club campeón nacional (y han pasado unos cuantos años del Campeonato de Campeones), cuando otros departamentos sí han sabido de esos laureles, y hasta localidades menores a través de alguno de sus clubes han sabido ganar ese prestigioso certamen.
Bienvenida la reciente consagración del combinado de Lavalleja, lo celebramos igual que ustedes y que cada vecino de este departamento. Este planteo no va en contra de lo logrado, ni que hablar, mucho menos lo denigra o lo menosprecia, al contrario, queremos realzarlo como se merece y mucho más aún, por eso la amplia cobertura que le hemos dado en nuestra página web.
Nuestro reclamo no va hacia el nucleo seleccionado ni hacia quienes están trabajando con él. Este reclamo va hacia todos los que no están trabajando por la selección y para aquellos que manejan los destinos de los clubes minuanos.
Muchos podrán decir que hay poca gente para "ponerle el lomo" a una institución y es cierto; que se desviven por presentarla los fines de semana en la cancha y también es cierto; pero procuremos por favor mejorar esa situación... tratemos de no quedarnos en ese lamento y busquemos mejorar lo que tenemos.
Aprovechemos esa estirpe y linaje de campeones que mencionábamos líneas arriba para salir de nuestro cerco geográfico a ganar cuanto campeonato haya, pero salir a ganarlo de verdad, no a jugarlo y ver que pasa; nosotros creemos firmemente que se puede, pero los que lo tienen que creer son los propios clubes y los jugadores; creerlo y reafirmarlo con trabajo de verdad, no con practicar dos veces a la semana durante unos meses.
Con respecto a la selección debemos decir que fue el justo Campeón del Este, con un último partido donde alcanzó su más eficiente rendimiento individual y colectivo, rayando a gran altura en aspectos futbolísticos, físicos y mentales. Y que además nos han gustado mucho las declaraciones de los futbolístas e integrantes del cuerpo técnico en referencia a que aún no se ha ganado nada y que el objetivo es levantar la Copa del Interior. Eso sin dudas eleva la mira y nos va a permitir estar focalizados en ese objetivo, porque cuando se apunta alto el tiro llega arriba, pero si se apunta abajo la bala se da contra el suelo, de eso no hay dudas.
Lavalleja está sumamente calificado para ganar la 6ª Copa Nacional de Selecciones y en la interna lo sienten así, con humildad y sabedores que solo con el trabajo incansable podrán llegar a hacer historia.
Pero una cosa más... y es una apreciación muy personal: el éxito del proyecto comandado por la empresa Cobatir (fundamental con su gerenciamiento en el actual proceso del seleccionado) no pasa por salir Campeón del Interior, sino si es que logra implantar en Minas una metodología de trabajo que se extienda durante todo el año, que permita trabajar durante todos los días de la semana y todo el año con una amplia gama de jugadores mayores y juveniles, de manera de ir embarcándonos en un proceso de profesionalismo para el que actualmente contamos con todos los requerimientos y ventajas, pero del cual mentalmente aún estamos muy lejos...

                                                                                                 Sebastián Pastorino