Opinión - Opinión

Con el gol de tiro libre a Artigas en la segunda Final de la Copa Nacional de Selecciones, Andrés Berrueta terminó de consagrarse como uno de los mejores jugadores que alguna vez han pisado las canchas del interior del país.
Es indiscutible, no hay argumentos que puedan refutar que estamos ante uno de los mejores exponentes que ha mostrado el fútbol minuano en años… pese a las voces discordantes que hasta hace unos días ponían en duda las extraordinarias cualidades del popular “Pelo”.
Berrueta no tenía que demostrar nada en estas finales… no debía rendir ningún examen para dejar en claro la clase de jugador que es. Y que siempre fue desde su época de baby fútbol, cuando de manera fantástica empezaba a mostrar esa chapa de crack que lo fue acompañando el resto del viaje.
Berrueta ha sido desnivelante durante varios años en el balompié de la Liga Minuana; jugó con suerte dispar en varios equipos profesionales uruguayos y extranjeros; y también participó de algún ciclo del combinado minuano.
Sin embargo -vaya curiosidad- este extraordinario jugador nunca había podido dar una vuelta olímpica desde que comenzó su carrera en el fútbol, ni en divisiones juveniles ni en primera…, además en la selección no terminaba de mostrar su real valía.
Por otra parte en los últimos años, en la liga local, temporada tras temporada, Berrueta cautivó al aficionado minuano con su juego; no solo ha sido goleador sino además ha regalado esa magia que solo distingue a unos pocos elegidos. No obstante siempre apareció alguna voz discordante que lo cuestionaba y decía que al delantero le faltaba aquello que empieza con “H”… ¡por favor!...
¿Jugar cada partido oficial con tal desparpajo como si fuera en el campito es ser jodido? ¿Recibir mil patadas por encuentro sin siquiera quejarse, y así mismo seguir pidiendo la pelota es ser flojito? La respuesta es evidente…
Pero si aún alguien tenía dudas -como en realidad sí sucedía- Berrueta les respondió con fútbol, con goles y con dos copas, la del Este y la del Interior.
Esta 6ª Copa Nacional de Selecciones tuvo a un Berrueta excelso. Fue protagonista como pocas veces ya que asumió su importante rol en el combinado, como también lo ha hecho siempre en el ámbito local. Se puso el equipo al hombro en varios pasajes del torneo y cuando las papas quemaban sacó ha relucir sus armas… ¿Cómo respondió Berrueta en los momentos adversos?, haciendo aflorar su juego… ¿pretenden que sea guapo pegando patadas?, no… este es guapo con la pelota en sus pies… y sino que lo desmientan los defensores de cada uno de los equipos que lo han enfrentado.
Andrés Berrueta hizo goles importantes en esta campaña del “Lava” campeón; brindó su fútbol todas las veces que pudo; y nos regaló ese agónico grito final cuando al reloj se le acababa el conteo.
Si bien siempre supimos cuanto daba este extraordinario futbolista, reconocíamos su aporte y confiábamos en sus cualidades únicas…, hoy nos sacamos el sombrero ante el “Pelo” y le agradecemos por darle a la historia del fútbol minuano uno de sus mejores momentos.
Hay que tener mucho “huevo” para agarrar la pelota abajo del brazo a los 94 minutos, colocarla donde había sido la falta y ponerla contra el palo en notable gesto técnico, para hacer explotar los corazones de miles de minuanos que en el estadio, en nuestra ciudad y a lo largo y ancho del mundo siguieron el partido.
Felicidades Campeón!!!

                                                                                                            Sebastián Pastorino