Opinión - Opinión
Lamentablemente los propios clubes del fútbol minuano se encargaron de reafirmar lo que pensábamos sobre los mismos. Siempre hemos dicho que las instituciones de la Liga Minuana carecen de ambición, y ellas mismas nos han dado la razón en estos días, cuando determinaron no disputar el Campeonato Preparación.
Realmente nos da pena la resolución tomada. En alguna medida hasta nos exaspera ver como nuestros clubes hacen poco y nada por mejorar la competencia local.
Es lastimoso tener que aceptar que la situación es así y que teníamos razón en nuestra apreciación. Realmente hubiésemos querido que nos taparan la boca y se embarcaran en conformar un más amplio y atrayente calendario, pero no… dejaron en claro que no les da para eso.
Tenemos instituciones que apenas conforman una muy acotada masa social, aunque algunas de ellas saben del apoyo masivo de parcialidades que llenan de color las canchas donde juega su equipo. Pero estas instituciones no son capaces de captar esas simpatías para hacerse de un número importante de asociados. Es que en realidad no tienen mucho para ofrecerles a los socios, porque nunca se han preocupado por eso.
Tenemos clubes que siempre han concentrado sus fuerzas en competir a nivel local, sin darle -salvo excepciones- la importancia necesaria al Campeonato de Clubes Campeones de OFI. En efecto la nómina de títulos a este nivel no sabe de ningún equipo minuano. Lavalleja fue quien llegó más lejos, siendo subcampeón en 1979.
Tenemos escuadras que no apuestan a una mejora integral de sus planteles; la mayoría no trabaja en las pomposamente llamadas “Divisiones Formativas”; y además sus equipos siguen practicando 2 veces por semana como hace 40 o 50 años, cuando otros departamentos han acompañado las nuevas exigencias y entrenan todos los días de la semana.
Tenemos clubes que en lo que llaman “sede” lo único que ofrecen es un bar, ni siquiera cuentan con vitrinas para mostrar sus trofeos, salvo algunas pocas excepciones que se han preocupado de ese aspecto y en alguna medida han construido salones multiuso y han mejorado sus canchas.
No tenemos instituciones que quieran competir la mayor parte del año. No las tenemos. Tras esta resolución ellas mismas se han encargado de refrendar esa situación que marcamos.
Cuando en el 2005 el Consejo Ejecutivo del momento instauró el Preparación fue para consolidar una mayor y mejor competencia interna. Fue para mejorar una situación que preocupaba y estaba relacionada a lo poco que se jugaba en nuestra liga durante esos años. Porque los campeonatos oficiales estaban comenzando en agosto o setiembre y se extendían por apenas 3 o 4 meses.
Pero el torneo se discontinuó en el 2006, se retomó en el 2007 y se repitió en 2008. Ya en las últimas dos ediciones con la desidia de los clubes que no le otorgaron el respeto que se merecía.
Fueron entonces los mismos clubes los que se encargaron de matar el Preparación. Fueron ellos mismos los que no lo cuidaron, aún cuando el evento resultó un éxito de taquilla y una oportunidad preciosa para ir amalgamando los planteles de cara al Minuano. Pero no tuvieron la visión necesaria para reparar en ello. Y lo mataron de a poco…
Lo que hicieron esta semana fue ponerle la tapa al cajón.
Es lamentable que a nivel interno nos achiquemos cada vez más. Es un despropósito que, siendo los recientes Campeones del Interior, dilapidemos esa situación de esta manera, teniendo actitudes propias de una liga sin historia e inadvertida en el contexto del fútbol de interior, y no una actitud propia de Campeón, tendiente a potenciar los logros recientes y buscando crecer aprovechando esa plataforma maravillosa que nos legaron esos gallardos gurises que vistieron la tricolor serrana durante el pasado evento. Así, realmente, no les hacemos ningún homenaje.
Los dirigentes de nuestros clubes podrán poner las excusas que sean: de índole económico, por falta de jugadores, porque que se demoró mucho la competencia de la selección y se les vino el año encima sin dejarles tiempo para empezar a trabajar, porque justo empezó el Sub-21 y allí juegan casi todos los de primera, y por muchas más razones que puedan explicar. Todas atendibles, es cierto, pero ninguna de real peso como para compartir y aceptar la resolución que han tomado.
Van matando nuestro fútbol de a poco. Ojo que cuando uno empieza a achicarse va entrando en un espiral que lleva inexorablemente a desaparecer.
No es lo que queremos para nuestro fútbol. No es lo que quieren los principales protagonistas que son los jugadores -aunque tendrían que tomar una acción más activa en este tema y hacerse oir-. No es lo que quieren quienes le dan el marco acorde como lo son los parciales. Es lo que nuestra dirigencia clubista ha resuelto basada en la poca ambición que los caracteriza, desoyendo y no respetando la jerarquía que nos ha dado el reciente título del interior.
Realmente todo estaba para darle un realce como nunca a nuestros campeonatos internos, aprovechando el bullicio de una sociedad que aún está con el pecho ancho después del Campeonato del Interior. Pero no lo quisieron los dirigentes de los clubes y nos perdimos una magnífica oportunidad de crecer al influjo de los nuevos tiempos y la gloria conseguida.
  
                                                                                                          Sebastián Pastorino