Especiales - Reportajes

Dueño de una conducta ejemplar Carlos Martirena es una persona muy querida en el ambiente del fútbol. Se destacó por varios años en Barrio Olímpico donde obtuvo dos títulos como jugador y uno como técnico.
Hoy recuerda su pasaje por el “Picó Picó” con una nitidez envidiable, y aún se emociona cuando habla de la franja.

   Por Sebastián Pastorino

¿Dónde naciste?
-Yo nací en 1951, en el Barrio Zamora, donde todos eran de Sportivo Minas, pero como el viejo mío era hincha de Barrio Olímpico y había trabajado en el club, en casa todos éramos de Barrio Olímpico.
Nací y viví en Brígido e Intendente Lois, con vecinos como los “portugueses” Fernández, González, Larrosa, Caraballo, Marcos Almará, Hugo Marichal, el “Zorrillo” Martínez, los Heredia, el “Negro” Arias. Mucha gurisada con la que nos criamos en el campito donde jugábamos todo el día.

-¿Qué recordás de aquellos tiempos?
-Recuerdo que una vez Walter “Cabeza” Castro fue a casa y me invitó para jugar en Cerrito; y mi viejo era directivo de Barrio Olímpico. Resulta que el viejo autorizó que yo jugara en Cerrito con la condición que el “Cabeza” no me llevara luego a Sportivo. Y eso lo cumplió Castro; en verdad se portó impecable.

-¿Cómo era el barrio en tu niñez?
-Era un barrio humilde, de gente de trabajo. Toda mi niñez fue justamente con gente de Sportivo con la cual jugamos de niños y nos enfrentamos en la cancha de grandes.
Nosotros nos criamos en el campito. Fue allí que uno aprendió todos los fundamentos. Lógico que después tuve directores técnicos que lo perfeccionaron como por ejemplo el “Chato” Allende o Julio Santana. Al “Chato” lo tuve en la selección de baby fútbol y en la selección mayor, mientras que a Julio en Barrio Olímpico y la selección mayor, además de haber sido compañero de él como jugador.

-El campito era todo en aquella época, ¿no?
-Nosotros jugábamos en el campito que estaba en Brígido entre Intendente Lois y Centenario. Ahí pasábamos desde la mañana hasta la noche y cuando ya no se veía nada porque anochecía íbamos a jugar a la calle donde hacíamos los arcos con cuatro piedras y teníamos la luz de la esquina.  
También jugábamos en los campos de Gorriarán (donde después estuvo el Centro de Barrio Nº 3 “Cañada Zamora”), ahí nosotros éramos gurises y nos mezclábamos en los picados con el “Pato” Ihítz, el “Buby” Mercapídez, el “Turco” Gilene que ya era un jugador consagrado, entre otros.

-Muy joven ya jugaste en la primera de Barrio Olímpico.
-Yo a los 15 años ya jugaba en primera. Debuté en el año 66 en la cancha de Estación y estaban en Barrio Olímpico Walter Montero, el “Pichón” Hernández y el “Loco” Pelúa. Jugué de puntero y recuerdo que hice un gol de cabeza a Julio Olmos en el arco que da al molino; aunque ese partido lo perdimos 2 a 1, pero para mí hacer un gol en primera división era algo increíble.
Pero antes había jugado en 4ª y en 3ª. Recuerdo que iba a buscar los equipos bien tempranito los domingos, luego jugaba en las inferiores, y después me iba a ver la 1ª División con mi viejo.

-Entonces viste aquellos años gloriosos del “Picó Picó”, cuando ganó 6 campeonatos en 7 años.
-Yo de niño alcancé a ver verdaderos equipazos en Barrio Olímpico; nunca más se tuvo aquellos cuadros. Había jugadores de la talla del “Pata” Ferreira, Walter Montero, el “Loco” Pelúa,
Cuando me tocó jugar a mí había otra generación que la integraban el “Beto” Santana, Carlos Colmán, Abel Estévez, Juan Carlos Blanco, con quienes veníamos desde la 4ª entonces nos entendíamos a la perfección.

-Eras puntero derecho, ¿cuáles eran las características de tu juego?
-Mi juego era muy similar al de Gerardo Cano. Tenía fundamentos, velocidad, habilidad, picardía, buena pegada, pero mejor que lo digan los que me vieron. Nunca fui suplente y eso que jugué en Barrio Olímpico durante 15 o 20 años; tuve la suerte de ser titular siempre. Fíjate que comencé jugando con Walter Montero, con Julio Santana, después vino el “Beto” Santana y posteriormente el “Ñato” Casas y Bernardo De Barbieri, o sea que compartí el cuadro con diferentes generaciones de jugadores.

-¿Durante tantos años cómo viste la evolución de la institución?
-Barrio Olímpico siempre tuvo muy buenas comisiones directivas; gente como Walter Benítez, el “Negro” Lupi, el “Cholo” Lema, y ellos junto a otros fueron haciendo a la institución.

-En aquellos tiempos había una competencia muy fuerte en Minas.
-Todo era muy parejo porque los cuadros tenían jugadores de gran nivel. Sportivo tenía al “Gringo” Benavente, Agriela, “Adela” Vázquez y el “Ratón” Martínez; Las Delicias a Dogomar Píriz y Neris Píriz que me marcó muchas veces; Granjeros tuvo a “Pelacho” Molina; Olimpia al “Zurdo” García y Trabuco; Guaraní tenía a los Ihítz. Entonces todo era muy parejo, ganabas y perdías, y había muy buenos partidos, por eso que iba más gente al fútbol en esa época.

-Fuiste campeón minuano en el 76 y 81.
-Sí, fueron dos campeonatos importantes que se lograron, pero fueron diferentes entre sí. En el 81 terminamos la primer rueda 8 o 10 puntos atrás de Sportivo, cuando se daban 2 puntos al ganador; en la segunda rueda comenzamos a remontar y descontamos esa diferencia y ganamos el campeonato en las últimas dos fechas. Jugamos dos finales con Las Delicias, en el Estadio ganamos 2 a 1. Recuerdo que estábamos 1 a 1 y nos tenían abajo del arco, de repente me le escapé a Neris Píriz por la punta del lado del placard del Estadio, eludí a Julio Izquierdo y al “Chancho” Almandos y la tiré para atrás, ahí entró Edgardo García que hizo el segundo gol. En el 76 ganamos el campeonato con claridad porque fuimos primeros muchas fechas.

-También incursionaste en la dirección técnica y fuiste campeón de la Divisional “B” con Barrio Olímpico.
-Dirigí en las divisiones menores de Barrio Olímpico y después en 1ª División. En el año 89 salimos campeones de la “B” con Daniel Corbo como ayudante y “Palito” Cajaraville como Preparador Físico. En el plantel estaba Alfredo Benítez, Spencer Norando, “Gacela” González, Javier González, el “Chivo” Chiribao, Hugo Giménez, Gonzalo Lupi, Walter Montero (h), Fredy Cóccaro, Mario Bernales, Gallo, el “Sapo” Ferreira, “Ruleta” Núñez, entre otros.

-¿Continuaste como técnico después?
-Luego tuve una etapa en divisiones menores de Estación pero no tengo muy buenos recuerdos de eso, no por Estación donde la gente se portó muy bien conmigo y me trataron maravillosamente bien, sino por una cosa que sucedió y que me alejó del fútbol.
Resulta que veníamos invictos y estábamos definiendo un campeonato, jugábamos la semifinal de Sub-17 con Lavalleja en su cancha y el árbitro Hugo Gómez, basado en sus influencias, hizo designar a Aldrind Arriola que vivía en la casa de él, en el barrio Lavalleja. Eso lo hizo para favorecer a Lavalleja porque él tenía varios amigos ahí en el barrio, para quedar bien con ellos. En ese partido Arriola nos perjudicó y todo por hacerle el mandado a Gómez. Luego de eso Arriola dejó de arbitrar y con Hugo Gómez perdimos la amistad. Hoy día cualquiera de los dos me ven en la calle y bajan la cabeza; y por eso yo tengo la felicidad de saber que ellos se dieron cuenta que habían hecho las cosas mal. Esto nunca lo dije, nadie lo sabe, lo sé yo nomás. Recuerdo que quedé mal con la gente de Estación que no entendían como se había perdido ese partido, y yo nunca les dije esto porque no quise saber más nada con el fútbol. Por eso ya no voy más al fútbol, no me motiva, no quiero saber más nada.

-¿Qué significó Barrio Olímpico en tu vida?
-Todo. Barrio Olímpico para mí fue todo. Allí aprendí muchas cosas y conocí compañeros que fueron muy buenas personas... (en este momento de la charla “Carlitos” se emocionó y no pudo seguir con su testimonio. Claro está que el sólo hecho de hablar de Barrio Olímpico significó en él buscar recuerdos en lo más profundo de su alma, allí donde se guardan los amores, los afectos, la propia vida de uno, y de donde es difícil salir sin que una lágrima te corra por la mejilla).
 

LA ANÉCDOTA
El gol del “Loco” Pelúa
“Recuerdo un partido en cancha de Lavalleja, yo jugaba de puntero derecho y el “Loco” Pelúa de puntero izquierdo; Sportivo había traído al “Flaco” Barreto de Wanderers. Hubo un tiro libre cerca del área y el “Loco” Pelúa le pegó por arriba de la barrera y la metió en el ángulo del arco que da al centro; enseguida un montón de protestas porque el Juez no había tocado el pito. Entonces agarró el “Loco” Pelúa, la pateó de vuelta y la volvió a meter en el mismo ángulo, dejando parado al “Flaco” Barreto”.

   
30 años trabajando en la OSE
Carlos Martirena hace más de 30 años que trabaja en la OSE y nos contó como fue su ingreso al Ente Estatal. “Yo jugaba en la primera de Barrio Olímpico y una vez que jugábamos en la cancha de Lavalleja un técnico que se llamaba José Sevi me dijo que no jugara al fútbol por plata, porque un día se terminaba el fútbol y no tenía nada; me aconsejó que jugara por un trabajo ya que en un futuro a ese trabajo lo iba a conservar, y así fue”, sostuvo “Carlitos” Martirena.
Agregó que en ese entonces estaba vinculado a un cuadro de fútbol de la OSE que jugaba en el Campeonato de los Barrios, CAFO, con el cual salió campeón dos veces, la primera ganándole la final a Rector y la segunda a Cervecería Salus. Ahí pidió que le consigan una changa en la OSE y se la adjudicaron por tres meses, luego se la extendieron tres meses más y posteriormente otros tres meses, hasta que finalmente quedó de efectivo en OSE.
30 años después Martirena recuerda ese momento, y cuenta que primero cumplió funciones en la cuadrilla, luego como chofer durante 26 años y en la actualidad en la planta depuradora, “pedí el traslado porque me convenía económicamente y además queda cerca de casa”, señaló.

DESCARGOS DE PARTE DE ALDRIND ARRIOLA
En los últimos días hemos recibido comunicación de parte de Aldrind Arriola, ex árbitro de la Liga Minuana de Fútbol que fuera nombrado por Carlos Martirena en la entrevista que antecede.
A continuación compartimos con nuestros lectores las palabras de Arriola, entendiendo que tiene derecho a hacer el presente descargo por cuanto se vio nombrado por nuestro entrevistado.

Vengo siguiendo siempre esta página y en realidad nunca me dio por leer la nota que se le hizo a Carlitos Martirena, yo no sé de donde sacó tremendo DISPARATE, que se le perjudicó en un partido insinuando que prácticamente se le ROBÓ el partido al que hace referencia.
PRIMERO: nunca viví en la casa de Hugo Gomez.
SEGUNDO: no solo me ensucia a mí sino que también nombra a un tipo que fue un orgullo para el arbitraje de nuestra ciudad y ESCUDO DE ORO de OFI.
Yo opino que cuando la mediocridad no tiene excusas, no tienen más remedio que ensuciar a los demás. Es de mediocres lo que dijo Martirena, y si no lo saludo en la calle es porque se desubicó y mucho conmigo.
Tengo las manos limpias y la consciencia mucho más aún. Es un DISPARATE  lo que dijo. Y le digo a esta persona que yo dejé de arbitrar justamente por lo que él denuncia, porque jamás me vendí, ante nada ni nadie, soy gente, cosa que dudo que él lo sea ya que pierde un campeonato y se esconde detrás de decisiones arbitrales y perjudicando el nombre de una persona.
MUY PERO MUY BAJO Y MUY POCO HOMBRE DE SU PARTE.

                                                                                                Aldrind Arriola